Crear una terraza en planta alta que se extienda hacia el jardín y más allá, hacia las montañas en la distancia era el objetivo de los propietarios de esta residencia en Cuernavaca.
Famosa por su clima templado y hermosos jardines, las casas de esta ciudad están diseñadas para vivirse desde las terrazas. Por tanto, crear una comunicación entre los espacios exteriores e interiores era prioridad.
La elección de las pérgolas bioclimáticas Gazebo 1.0, modificadas para cubrir un espacio íntimo entre dos habitaciones superiores, genera un equilibrio entre encontrarse al aire libre y estar protegido en casa.
Las pérgolas bioclimáticas Gazebo 1.0 y 2.0 están diseñadas para uso residencial, ofreciendo protección de los elementos del clima como radiación solar, lluvia, granizo y viento. Sus lamas ajustables permiten personalizar el nivel de sombra y durante las noches las luces perimetrales LED crean un ambiente moderno y acogedor.
Es así como se crea un auténtico refugio, que al tiempo que mantiene una vista panorámica, ofrece la privacidad de un espacio personal donde desprenderse de las preocupaciones.



